Existen muchas cosas a las que le asignamos la palabra riesgo con la intención de tener más cuidado, control, a razón de no poner en peligro algo que es importante e indispensable. Cuando las empresas hablan de riesgo es algo que comúnmente tratan de llevar de un índice alto al más bajo e inclusive a cero. Puesto que una empresa su único objetivo que tiene es generar riqueza a través de la comercialización de algún producto o servicio.
El trabajo de los directivos y gerentes de la empresa es identificarlos y encontrar la estrategia para mitigarlos o llevarlos a un costo más bajo. Para las empresas riesgo puede significar distintas cosas, desde un trabajador que hace alguna actividad que pone en peligro la salud o integridad de un colaborador y no controlar este riesgo puede traer consecuencias como multas, grandes pérdidas al momento de indemnizar al colaborador, no se tiene como algo pondérate hasta que se vive una experiencia cercana o el riesgo cobra factura. Es hasta entonces cuando la compañía decide implementar una estrategia de como mitigarlo porque se descapitalizó, o quizás por pagar un suma importante en multas e indemnizaciones, e inclusive pagar capital, el hecho de absorber el riesgo directamente la empresa trae sus consecuencias, pues se destina un porcentaje importante del recurso patrimonial de la empresa y es cuando se reacciona y se da cuenta que el riesgo no solo se trataba del colaborador o la mercancía sino de la continuidad del negocio en la empresa.
El riesgo sin un control o un plan genera un fenómeno en las finanzas conocido como desaceleración en la producción. Y como consecuencia merman los ingresos a razón de menor producción, trayendo como consecuencia una serie de problemas; ya no se pagan a proveedores al ritmo que solía hacerse, algunos deciden cobrarle un interés, algunos otros parar al abasto del producto o el servicio hasta no tener su pago. Y finalmente vemos un caos originado por no tener en cuenta un factor tan importante en la administración de la empresa, el control del riesgo o cómo otras grandes empresas lo denominan el apetito de riesgo.
Al pasar de los años y las experiencias se obtiene esta madurez que permite entender que el control de este riesgo es sinónimo de estabilidad en la empresa, y es cuando se está dispuesto a pagar una contraprestación o un precio por este. Con el tiempo se busca la estrategia de disminuirlo en mayor escala, en algunas ocasiones se puede disminuir a cero, pero disminuir el riesgo siempre debe estar en nuestro presupuesto financiero.
Lo ideal es identificar el riesgo, ver la frecuencia del riesgo, el costo que tomaría solventarlo a cuenta de la empresa, cuan interesada esta la empresa en absorberlo, si se traslada el riesgo que costo tiene. El coste debe ser considerado dentro del precio de nuestros productos o servicios ya que son parte del costo operativo.
¿Cuándo una empresa debe absorber el riesgo y cuando debe de trasladarlo?
Iniciemos con ¿Cuándo absorberlo? Cuando está dentro de su actividad u objeto social, es decir; cuando te dedicas a absorber riesgos, dado que ninguna empresa debe nacer para tener pérdidas. Inclusive muchas empresas que se dedican al tema de riesgos como aseguradoras, bancos, etc. buscan un colateral, conscientes del impacto que tiene absorber riesgos, si estas empresas que son profesionales en el análisis y riesgo tienen colaterales, cuanto más cuidado debería de tener empresas que nacen para generar dividendos.
Ahora ¿cuándo trasladar el riesgo? Cuando el riesgo no es parte de tu especialidad como empresa, todo empresario debe tener claro que su único trabajo en la empresa es la generación de la riqueza patrimonial, cada una de las actividades y operaciones que realice debe generar una parte de riqueza patrimonial. Y dentro del coste del producto o servicio debe incluir los gastos de la operación y claro, el costo de trasladar el riesgo, pues se debe tener muy claro en la estrategia del negocio que ninguna empresa nace para perder dividendo si no todo lo contrario.
Existen empresas en el mercado con mano de obra especializada, con la estrategia definida en las que puedes contratar a razón de trasladar el riesgo que hoy impera en tú empresa, no se trata de una decisión que se pueda postergar, tú como director general, gerente general o financiero eres el responsable de considerar y cuidar la continuidad del negocio.
Hiena Transportes Blindados es una empresa dedicada al traslado de valores enfocada en la liquidez financiera del negocio, estamos conscientes que el cuidado y protección de los valores es de vital importancia para el sano flujo de efectivo, pero entendemos que el proteger tus valores determina la continuidad del negocio, por eso tus valores los protegemos como si fueran nuestros.